03/03/2010
CARTA DE JULIAN DELGADO. (UMD, edición clandestina en 1975)
LA RAZÓN. CARTAS DEL LECTOR 01/03/2010
La UMD. Carta de Julián Delgado/Uno de los fundadores y dirigente de la UMD
“Del libro “UMD”, en impresión clandestina, en 1975:
Con el corazón en la mano, queridos compañeros, nosotros os decimos que en conciencia creemos que tenemos un difícil, peligroso e incluso suicida, pero insoslayable deber que cumplir...”. En este párrafo cambia la palabra cumplir por intervenir, con objeto de podernos acusar de golpistas.
... con el fin de crear una mentalidad democrática en las Fuerzas Armadas que posibilite una próxima llegada de la democracia a España e impida, al mismo tiempo, que los ultras den un golpe de Estado e impongan al pueblo una regresión fatal. Quizá te parezcan pobres nuestras metas, quizá te atraería más la gloria de un golpe militar. Sentimos no estar contigo en esta opinión”.
... pero omite que a lo largo de nuestra documentación se hace repetida referencia a la necesidad de que captáramos o fuéramos destinados los úmedos a estos regimientos para evitar que se diera el golpe –bien por la concienciación a nuestros compañeros, bien por nuestra oposición a salir a la calle con las unidades o bien informando a la oposición democrática- que los ultras venían amenazando y que años más tarde, con la UMD ya disuelta, llegaron a iniciar.
COMENTARIO de el nono
Sin ánimo en absoluto de iniciar una polémica, y ciñéndome exclusivamente a lo que los propios úmedos suscribieron en su día y, según parece, mantienen hoy, las conclusiones de cuanto afirman no pueden ser más contradictorias como militares en activo que eran en aquellos años. Por mucho que quieran marear la perdiz no justifican ninguna cruz militar, habida cuenta del tono, el contenido y el penetrante tufo político que se desprende de sus intenciones y actuaciones.
Cumplir: ejecutar, llevar a efecto (de la R.A.E.).
Tengo para mí que “intervenir” es más suave que “cumplir”, modo que no deben quejarse; salen favorecidos
Si hay que cumplir “el deber” y ese “deber” es el que se enuncia en los párrafos arriba indicados, de militar no tiene nada: “crear una mentalidad democrática”... “posibilite una próxima llegada de la democracia”... “concienciación a nuestros compañeros”... “oposición a salir a la calle con las unidades”... “informado a la oposición democrática”. Labor de “zapa” en los cuarteles, desobediencia a los superiores, contactos y entendimiento profundos con los ámbitos políticos exteriores al mundo puramente militar -contrarios al ordenamiento legal (reconocido a la hora de “recompensarlos”) vigente en ese momento y al juramento empeñado- a cuyos designios se pliegan y aceptan francamente (con perdón). ¿Hay quién dé más?
No deja de ser curioso que admitan la falta de neutralidad de los militares (politización) cuando así lo creen oportuno para, a continuación, defenderla a capa y espada una vez logrados sus propósitos, es decir, los de la “oposición democrática”. Parece que niegan la defensa de España si no es bajo la condición de “democrática” -¿monárquica, republicana?- y uno se pregunta: ¿qué clase de militares son? ¿Qué pensarán de aquellos compañeros suyos que, por edad, han servido fiel y lealmente a su Patria bajo diferentes regímenes (monarquía, república, “dictadura” y otra vez monarquía)? ¿Qué deberían haber hecho en cada caso según estos “valientes” militares? ¿Variar como las veletas según el sistema de turno?
¿Fueron golpistas los que obedecieron las órdenes del Rey y volvieron a sus cuarteles una vez en la calle tras, eso sí, desobedecer “la oposición a salir a la calle” y “la información a la oposición democrática”, esto es, los deseos de los úmedos?
Para remate: El punto 4 del IDEARIO de la U.M:D: reza (con perdón) así:
“4. Los miembros de la U.M.D. repudian todo protagonismo y se comprometen formalmente (sic) y categóricamente a no aceptar ningún tipo de recompensa ni prebendas por su actuación patriótica”.
Primero, excepto uno, todos aquellos “valientes” dijeron en el proceso judicial no saber nada de la “Unión”; hasta alguno dijo que “se había enterado por los periódicos”. Luego, aceptan la recompensa incumpliendo su propio IDEARIO y sabiendo que ocurre lo mismo con dos Reales Decretos que lo impedían, en lugar de negarse en redondo a las mismas. Muy “coherentes”, como dice la parte expositiva de la disposición de concesión.
Todo este asunto termina pareciendo una triste lamentable novela en la que uno de los protagonistas fue el más listo -el que terminó como diputado- y el resto se constituyó en “compañeros de viaje”, de los que se aprovecharon en su “espíritu patriótico”, para terminar expulsados –si bien, y posteriormente, han sido readmitidos alcanzando empleos que, al no haber hecho los cursos obligatorios correspondientes, les impide presentarse ante sus compañeros como hubiera ocurrido en otro caso- y recibir lo que se podría denominar “premio de consolación” a modo de palmadita en la espalda: una cruz de mérito militar que no tiene en absoluto nada de militar y sí de política. Y, además, saltándose a la torera la legislación vigente. Muy bonito y ejemplar.
En cuanto a los posibles “golpes ultras”, parecen olvidar que la Transición se hizo apoyada en sus compañeros de los Ejércitos que, empezando por los altos cargos procuradores en Cortes que votaron a favor del cambio, no dieron la menor muestra de intenciones de golpismo. Poco “ultra”, y muchísimo militar español, habría entonces. He aquí el resultado de juntarse con malas compañías que recurren el engaño y la mala “concienciación” para, una vez usados, tirarlos. ¡Pobrecillos!
Si se refieren al 23-F, podrían leer algo más, por ejemplo el libro de Jordi Pujol, que tanto ha molestado al Sr Múgica (socialista procedente del comunismo), por ejemplo. Y si llaman golpe “ultra” a un posible gobierno compuesto por Carrillo, Felipe González, Múgica , etc., etc., presidido por el General Armada, pues ¡vaya linces!.
¡Verba, verba, pretereaque nihil! (¡Primero dije...! o ¡Mucho pico, Federico!)
| LA RAZÓN 1/03/2010. CARTAS DEL LECTOR y el nono |
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