LA RAZÓN 22/07/2010 S.D.C.
CONTROLADORES DESCONTROLADOS: AHORA AMENAZAN CON LA SEGURIDAD DE LOS VUELOS
Personal de Barcelona, al margen del sindicato, lanza mensajes alertando de posibles accidentes
El conflicto que enfrenta al Ministerio de Fomento y los controladores aéreos por la modificación unilateral de las condiciones de trabajo de este colectivo continúa sin visos de alcanzar una solución entre ambas partes.
BLANCO: “LOS MILITARES ESTÁN LISTOS PARA TRABAJAR”
Afirmó que los controladores militares “ya están preparados para ocupar puestos en las torres de control”, y aquellos que no, podrían estarlo “después de pasar un proceso de habilitación”, que comenzará antes de final de mes, según fuentes de Fomento.
NOTA DE AME
Se trata de un problema de carácter laboral que nada tiene que ver con el grado de formación profesional de los controladores militares. Si hay que deducir su maestría de los accidentes ocurridos en aeropuertos militares a la hora de despegar o aterrizar, la conclusión no puede ser mejor. El fondo del asunto es que los militares no están para sustituir a los civiles salvo en casos de catástrofe nacional. Y ésta no lo es.
El Ministerio de Fomento, si cree realmente que la solución del problema reside en el modo de actuar de los militares, lo que debía haber hecho hace ya muchos años es copiar el sistema de cubrir vacantes y confeccionar plantillas del Ejército del Aire.
No es de recibo, bajo ningún punto de vista, que, siendo como es un problema más o menos recurrente, todavía se esté confiando por el Gobierno en actuar como los niños indefensos y pequeños, que recurren al “hermano mayor” para resolver sus problemas. En este caso, el “hermano mayor”, los militares, no tienen por qué actuar de esquiroles ni enfrentarse a los controladores civiles por la manifiesta falta de capacidad, eficacia y utilidad de los políticos.
Constituye este proceder del Gobierno una deriva peligrosa que cuenta ya con el lamentable precedente de la creación de la Unidad Militar de Emergencias para misiones que deben de ser atendidas por los ministerios civiles. Hace rematadamente mal el Ministerio de Defensa en acceder, sin más, a esta petición aunque quien la plantee sea de su misma ideología política y consejo de ministros; su obligación principal es defender a los militares, no atender las peticiones viciosas de quien tiempo más que sobrado ha tenido para evitar que ocurra. Los conflictos laborales deben ser resueltos la margen por completo de la Defensa Nacional.
Entre otras cosas porque, al ceder controladores militares al Ministerio de Fomento, los detrae de la plantilla del Ejército del Aire, disminuyéndola y recargando a los que queden. Por un lado, la sociedad civil puede llegar a pensar que hay más de los necesarios y, por el otro, parece más que llegado el momento de que los ministros civiles dejen de escudarse en el militar para eludir las responsabilidades de su cargo si es que ocurre algún accidente.